Mínimo Riesgo

Fran ChuanBlog Español, Fran Chuán, Sin categoría2 Comments

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Revisando notas y apuntes recupero unas notas sobre un delicioso artículo de Fernando Trías de Bes del pasado día 8 de diciembre de 2013 en el periódico La Vanguardia. En el que con su aguda pluma apunta a un concepto interesante y es el de cómo, muchas veces, se puntúan los exámenes tipo test.

Reproduzco el párrafo inicial: “Examen tipo test. El profesor reparte las hojas y dice a los alumnos: “Recuerden que las respuestas erróneas restan puntos””.

Desde luego cuando equivocarse cuesta puntos uno tiene una tendencia a equivocarse menos. Pero para ello tiene diversas opciones. Y entre todas una es la de arriesgar menos.

Si esta pauta del mínimo riesgo y el máximo estar en la norma se aplicara a rajatabla no debería sorprendernos que la emprendeduría, en muchos casos no vaya más allá de una palabra de moda y/o un refugio legítimo para aquellos que no encuentran alternativas profesionales.  Sin olvidar, por supuesto a los que realmente desean poner en práctica todo su empuje emprendedor. Y lo habrían hecho en cualquier circunstancia.

Esa frase que tanto hemos oído que el fracaso se penaliza, no es un tópico. Está en nuestra educación y sistema educativo. Y está en nuestras manos el influir para que la asunción de riesgos, el equivocarse, el fracasar y levantarse sea una experiencia de aprendizaje hacia un logro.

Como más adelante en el artículo escribía mi bien estimado Fernando, “Cuando los errores restan, los alumnos realizan el examen calibrando y sopesando cuáles dejar en blanco para asegurarse el aprobado. Genial. Un sistema pensado para evaluar el conocimiento se convierte en un sistema de mínimos (lo que se tiene por seguro prima sobre lo que podría lograr)”

Reflexión aplicable a muchos entornos profesionales. ¿No?

Fran Chuán

2 Comments on “Mínimo Riesgo”

  1. Identificar la penalización de un error en un examen con la penalización del fracaso en nuestra Sociedad, resulta un tanto frívolo (por decirlo de alguna manera). ¿Acaso no podemos hacer la lectura contraria? Con la penalización, ¿no se está incitando al alumno a asumir el riesgo, a tener confianza en sí mismo, en el esfuerzo realizado (estudio y comprensión de lo estudiado), a tomarse un acto tan cotidiano (al menos en la vida de un estudiante) como realizar un examen como un reto personal? Precisamente, los que hacen la lectura contraria ¿realmente no estarán poniendo en evidencia esa cultura de la que participan, en la que se han socializado y que les molesta aunque, en los momentos decisivos, no son capaces de superarla? Tendría que leer el artículo entero, pero la presentación que de ella se hace en esta página a mi me resulta banal: ¿ocurrencia sin reflexión?, ¿hablar por hablar?
    César Polo

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